Salmo 46:1-3: Nuestro Dios es como un castillo que nos brinda protección. Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas. Aunque tiemble la tierra y se hundan las montañas hasta el fondo del mar; aunque se levanten grandes olas y sacudan los cerros con violencia, ¡no tendremos miedo!
Reflexión: Las tormentas invernales en Estados Unidos han provocado grandes dificultades en varios estados. Cada región enfrenta desafíos distintos: algunos sufren tornados, otros terremotos; nosotros tenemos huracanes, y otros enfrentan tormentas de nieve. El clima y la naturaleza tienen sus propias maneras de renovarse. Recuerdo el paso del huracán Hugo y cuán desoladas quedaron algunas zonas. Sin embargo, rapidamente esos lugares volvieron a llenarse de vegetación.
Algo similar ocurre en nuestra vida espiritual. Enfrentamos pruebas, debilidades y enfermedades que nos sacuden profundamente, pero muchas veces esas experiencias se convierten en oportunidades de crecimiento y renovación, especialmente cuando decidimos refugiarnos en Dios. En medio de la dificultad, Él nos fortalece y nos transforma.
Lo mismo puede suceder en nuestras familias. En ocasiones, una crisis nos lleva a valorar más a quienes amamos y a reconocer áreas de nuestra vida que necesitan corrección. Dios puede usar los problemas y dificultades para bendecirnos. Él es capaz de sostenernos y bendecirnos en medio del día difícil. Así que no desmayes.
Oración: Padre amado, reconocemos que las tormentas de la vida nos causan temor y ansiedad. Hoy acudimos a Ti, sabiendo que eres nuestro refugio y nuestra fortaleza en todo tiempo. Bendice a nuestras familias, sana nuestras heridas y transforma cada dificultad en una oportunidad de crecimiento y esperanza. En el nombre de Jesús, amén.
Salmo 24:3a: ¿Quién subirá al monte del Señor?
Reflexión: El Salmo 24 nos coloca desde el inicio frente a una verdad fundamental de la fe: todo pertenece a Dios. “Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella” (v.1). No somos dueños absolutos de nada; somos administradores. Esta afirmación nos invita a vivir con humildad, gratitud y responsabilidad, reconociendo que nuestra vida, recursos y tiempo están bajo el señorío de Dios.
Luego el salmo nos lanza una pregunta profunda y desafiante: “¿Quién subirá al monte del Señor? ¿Quién estará en su lugar santo?” (v.3). No se trata de una subida geográfica, sino espiritual. La respuesta es clara y exigente: manos limpias, corazón puro, una vida íntegra y una fe sincera. Dios no busca solo actos externos de religiosidad, sino un corazón alineado con Él. La pureza aquí no es perfección, sino coherencia entre lo que creemos y cómo vivimos.
Este llamado nos confronta: ¿qué hay en nuestras manos y en nuestro corazón? ¿Qué motivaciones nos mueven? El Salmo 24 nos recuerda que la bendición de Dios está ligada a una vida que lo busca de verdad, no de apariencia.
Finalmente, el salmo culmina con un canto de victoria y esperanza: “¡Abran las puertas… y entrará el Rey de gloria!” (v.7). Aquí vemos a Dios como el Rey poderoso que entra triunfante. Para los cristianos, este Rey de gloria se revela plenamente en Jesucristo: vencedor del pecado y de la muerte. Él no solo entra en la ciudad santa, sino que quiere entrar en nuestro corazón.
Oración: Gracias Padre Amado, porque tu Palabra nos invita hoy a abrir las puertas de nuestra vida a tu soberanía, a tu santidad y a tu presencia transformadora. Ayúdanos a reconocer que eres el Rey de gloria y te damos acceso total a nuestra vida, para que la conviertas en tu morada. Permítenos experimentar la bendición de caminar contigo. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 01/25/2026
Mateo 16:15: [Jesús] les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Reflexión: En Mateo 16, Jesús llevó a Sus discípulos a la región de Cesarea de Filipo y les hizo una pregunta: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? (v. 13). Las respuestas fueron diversas, pero ninguna era adecuada para expresar la verdad completa acerca de quién era Jesús. Entonces el Señor dirigió la pregunta al corazón de Sus discípulos: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? (v. 15). Pedro respondió con claridad y convicción: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (v. 16). Esa confesión no surgió de la opinión popular, sino de una revelación divina.
La opinión pública puede ser útil para responder muchas preguntas de la vida, pero no puede responder la más importante, aquella que define nuestro destino eterno: ¿Quién dices tú que es Jesús? Cuando nuestra respuesta concuerda con las Escrituras y ponemos nuestra fe en Cristo como el Hijo de Dios y Salvador, recibimos la promesa de vida eterna. No se trata solo de saber quién es Jesús, sino de creer en Él y rendirle nuestra vida.
Oración: Padre celestial, te damos gracias porque en Tu amor nos revelas quién es verdaderamente Jesús. Abre nuestro entendimiento y fortalece nuestra convicción para confesarte con todo el corazón. Que cada día vivamos conforme a esa verdad que transforma y da vida eterna. En el nombre de Jesús. Amén.
Pastora Glenda De León, 01/18/2026
Mateo 5:9: Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Dios de Paz
En los últimos meses, nuestro país y otras naciones han sido testigos de situaciones muy dolorosas para la sociedad. De manera particular, los conflictos dentro de las familias y los retos que enfrentan muchas comunidades nos invitan a reflexionar con humildad y compasión sobre la realidad que vivimos. Son circunstancias que, aunque difíciles de comprender, nos recuerdan la fragilidad humana y la necesidad urgente de fortalecer los lazos de amor y cuidado mutuo.
Factores como la falta de tolerancia, las dificultades para manejar las emociones, los desafíos en la salud mental y diversas tensiones sociales afectan profundamente nuestra convivencia. Esto se refleja en los hogares, en las carreteras, en los espacios de trabajo y en nuestras comunidades, donde hay poco diálogo y comprensión. Sin embargo, estas realidades también nos llaman a ser instrumentos de restauración y esperanza.
En este nuevo año, comprometámonos a cultivar la paz y la armonía en nuestros hogares, ambientes de trabajo, comunidades e iglesias. Dios es un Dios de paz; busquémosle de todo corazón y permitamos que Su presencia transforme nuestros entornos.
Oración: Padre celestial, derrama sobre nosotros un espíritu de reconciliación, paciencia y amor. Ayúdanos a ser instrumentos de Tu gracia, a escuchar con humildad y a responder con mansedumbre. Que podamos reflejar Tu carácter y sembrar paz donde haya inquietud. En el nombre de Jesús. Amén.
Pastora Glenda De León, 01/11/2026
El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! (Lamentaciones 3:22–23 NVI)
Reflexión: Hay un refrán que dice: “año nuevo, vida nueva”. El inicio de un nuevo año nos brinda la oportunidad de repasar nuestra vida, establecer nuevas metas, realizar cambios necesarios y corregir aquello que requiere ser enmendado. Es un tiempo propicio para formular resoluciones que, aunque no siempre se cumplan en su totalidad, reflejan un deseo sincero de crecimiento y renovación.
Sobre todo, es fundamental revisar nuestros planes y propósitos con la ayuda del Señor, procurando cumplirlos para nuestra bendición y edificación espiritual. Dios concede a los creyentes la oportunidad de examinar su caminar y de pedirle que les ayude a permanecer fieles. Como expresó el salmista: “Endereza, oh Jehová, mi camino”. En ocasiones nos desviamos de la senda correcta, pero al acudir a Dios en oración, Él corrige nuestros pasos y nos guía nuevamente por el camino de justicia.
En este nuevo año, permita que el Señor dirija cada una de sus decisiones y todo su quehacer diario. Procura hacer su voluntad y serle fiel. Por eso, en este nuevo año, “Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados” (Proverbios 16:3).
Oración: Padre amado, en este comienzo de año venimos delante de Ti con un corazón humilde y agradecido. Ayúdanos a vivir conforme a Tu propósito, a serte fieles y a honrarte con nuestra manera de vivir. En el nombre de Jesús. Amén.
Pastora Glenda De León, 01/04/2026
¡Feliz Año 2026!
Isaías 43:19a: He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz.
Reflexión: El nuevo año 2026 no es únicamente un cambio en el calendario, sino una invitación a discernir la obra nueva que Dios desea hacer en medio de su pueblo. Mirar el futuro con fe nos permite soltar la nostalgia del pasado y también los temores que paralizan, para vivir con la certeza de que el Señor dirige cada uno de nuestros pasos.
La esperanza cristiana no descansa en la estabilidad de las circunstancias, sino en la presencia constante del Emanuel, Dios con nosotros, que acompaña cada estación de la vida. Aun en medio de la incertidumbre, la iglesia puede comenzar este nuevo año 2026 con la convicción que en Cristo hay propósito, renovación y un final dichoso para quienes buscan la paz y la justicia.
Oración: Padre celestial, al comenzar este nuevo año 2026 ponemos nuestra vida, nuestros sueños y nuestras luchas en tus manos. Renueva nuestra fe, abre nuestros ojos para reconocer la obra nueva que estás haciendo y danos un corazón sensible para seguir tu dirección. Que tu paz gobierne nuestros pensamientos y que caminemos confiados, sabiendo que vas delante de nosotros. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 12/28/2025
Proverbios 16:3: Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Reflexión: Cada nuevo año representa una nueva oportunidad que Dios nos regala; es como una página que se nos concede para escribirla día a día con fe, esperanza y responsabilidad. Muchas personas establecen resoluciones para el comienzo del año, y no hay nada incorrecto en ello. Aunque con frecuencia dichas resoluciones se quedan en el olvido al pasar los meses. El hecho de proponernos metas es valioso, especialmente cuando estas nos orientan a tomar decisiones más sabias y alineadas con la voluntad de Dios.
Nuestras resoluciones de año nuevo deben incluir metas espirituales, físicas y emocionales. En cada área de nuestra vida existe espacio para mejorar. La persona que reflexiona, se autoevalúa y se dispone a mejorar demuestra sabiduría; y quien además establece metas con propósito y las encomienda al Señor, camina con dirección y esperanza.
Al iniciar un nuevo año, es oportuno preguntar: ¿qué tiene Dios preparado para tí?, ¿qué aspectos de tu vida necesitas fortalecer y mejorar? Este es un tiempo propicio para orar y buscar la guía divina. Tal vez el 2026 sea el año en que Dios atraiga a sus pies a tu hijo/hija, a tu esposo/esposa o tu nieto/nieta. Quizás sea el año de un nuevo avivamiento espiritual, de lograr tus metas o de crecer en el Señor. ¿Por qué no? Pongamos el nuevo año en las manos del Señor y confiemos en su perfecta voluntad.
Oración: Padre celestial, te damos gracias por el regalo de un nuevo año y por la oportunidad que nos concedes de comenzar nuevamente bajo tu gracia. Permite que el 2026 sea un año de crecimiento espiritual, restauración familiar y renovación interior. Encomendamos nuestras vidas a ti, confiando en que tus planes son buenos y perfectos. En el nombre de Jesús. Amén.
Pastora Glenda De León, 12/21/2025
En Lucas 6:46-49, Jesús confronta a sus discípulos y a quienes le siguen por llamarlo “Señor” mientras se resisten a obedecerle. Luego utiliza la imagen de dos constructores para revelar la diferencia entre la verdadera fe y la apariencia de fe: el sabio edifica sobre un fundamento firme, sobre la roca; el necio construye sobre la arena. Ambos enfrentan las mismas circunstancias, lluvias, vientos y tormentas, pero solo una casa permanece; la que está cimentada sobre la roca.
Reflexión: En este pasaje, la fortaleza de la construcción no se evalúa por su apariencia externa, sino por su capacidad de resistir los embates de la vida. Así ocurre también con nosotros y con la iglesia: las pruebas y la manera en que las enfrentamos revelan en qué hemos puesto realmente nuestro fundamento.
Hoy celebramos que por 70 años hemos perseverado contra viento y marea, en tiempos de abundancia y en tiempos de dificultad, porque nuestro cimiento ha sido sólido. Miramos nuevamente al futuro con esperanza, confiados en que Dios seguirá obrando en medio de nosotros. Demos gracias por su fidelidad y celebremos sus poderosos hechos.
“el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6)
Oración: Padre amado, Dios de fidelidad, te damos gracias porque tú eres nuestra roca firme en medio de toda tormenta. Enséñanos a edificar nuestras vidas sobre tu Palabra y a depender de tu fuerza. Padre, recibe nuestra gratitud y guíanos a vivir para tu gloria. En el nombre de Jesús, nuestra roca eterna, oramos. Amén.
Pastora Glenda De León, 12/14/2025
Filipenses 1:6: Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.
Reflexión: En este segundo domingo de Adviento, mientras preparamos nuestros corazones para la venida del Señor, también celebramos con gratitud 70 años de la fidelidad de Dios en medio de nuestra congregación. Ambas realidades se entrelazan maravillosamente en la promesa del apóstol Pablo: Dios completa lo que comienza.
Dios comenzó algo hermoso en la iglesia y cada año ha sido un testimonio de que Él perfecciona lo que inicia. Hemos visto generaciones crecer en la fe, vidas transformadas, y una comunidad que ha permanecido como luz en medio de los cambios del mundo.
No siempre el camino ha sido perfecto desde nuestra perspectiva. Todos hemos vivido desafíos, pruebas y momentos de duda. Pero Filipenses 1:6 nos recuerda que la obra de Dios no depende de nuestra perfección, sino de su fidelidad inquebrantable. En cada momento de debilidad, su gracia ha sido suficiente.
Pablo afirma que esta obra continúa “hasta el día de Cristo Jesús”. El mismo Señor cuya llegada celebramos en Navidad y anhelamos ver regresar en gloria, es quien garantiza la culminación de su obra. Nuestra historia no termina aquí. La obra de Dios continúa hoy, en cada corazón y seguirá haciéndolo hasta que suene la trompeta final.
Que esta celebración no sea solo un mirar atrás con agradecimiento, sino también un mirar hacia adelante con esperanza renovada. La fidelidad que nos ha sostenido hasta hoy es la misma que nos guiará hacia lo que viene. Mientras esperamos al Señor, continuemos siendo instrumentos de su obra transformadora: en nuestras familias, en nuestra comunidad y en el mundo.
Oración: Padre bueno, te damos gracias porque tu fidelidad nos ha sostenido hasta hoy. Fortalece nuestra fe para confiar en que tu obra sigue viva en nuestra vida. Padre, dirige nuestros pasos, renueva nuestras fuerzas y perfecciona en nosotros lo que solo tu gracia puede completar. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 12/07/2025
Lucas 2:11: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor.
Reflexión: Cada año las navidades comienzan más temprano. Desde octubre, los comercios se llenan de luces, árboles y adornos, y sin darnos cuenta comenzamos a sentir la presión de decorar la casa, comprar regalos, pintar, organizar y cumplir con todo lo que la temporada parece exigir. La preparación navideña se toma muy en serio y competitiva. En medio de tanto afán, poco a poco se va perdiendo el verdadero sentido de la Navidad. Antes se vivía con mayor sencillez, en familia y con un profundo sentido espiritual.
Hoy, en ocasiones, sustituimos el mensaje de la Navidad por adornos costosos, regalos llamativos y un derroche de elementos que creemos necesarios, pero que no lo son. Por eso, como pueblo de Dios, estamos llamados a detenernos y escoger una celebración distinta: una Navidad sencilla, pero llena de valores, amor, esperanza y propósito.
Recordemos con humildad que la Navidad es Cristo. Sin Jesús, no hay motivo para celebrar. Él es la luz que vino al mundo, la paz que necesita nuestro corazón, y el regalo perfecto del Padre para cada uno de nosotros. Este año decide celebrar el nacimiento del Señor con gratitud profunda, valorando todo lo que Él ha hecho por ti, y permitiendo que Su presencia sea el centro y la alegría de tu hogar.
Oración: Padre amado, venimos ante Ti en esta temporada de Navidad con un corazón agradecido y lleno de reverencia. Gracias por recordarnos que el verdadero centro de esta celebración es Jesús, tu Hijo amado. Enséñanos a valorar lo esencial: la fe, la esperanza, la unidad y el amor que solo provienen de Ti. Danos sabiduría para no dejarnos llevar por las presiones del mundo, sino para vivir una Navidad que refleje tu gracia y tu bondad. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 11/30/2025
Salmo 107:1: Den gracias al Señor, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Reflexión: En este Día de Acción de Gracias, recordemos que nuestra gratitud nace, ante todo, de quién es Dios. Él es bueno, no de manera ocasional ni sujeta a circunstancias, sino con una bondad constante, firme y fiel en todo tiempo. Su misericordia no caduca; nos alcanza en los días luminosos y también en los días grises, sosteniéndonos cuando nuestras fuerzas parecen agotarse.
Den gracias al Señor, porque él es bueno. Alrededor de la mesa, en las conversaciones familiares y en la memoria de lo vivido, deténganse un momento para reconocer las bondades del Señor: las puertas que se abrieron, la fortaleza en medio del cansancio, el consuelo en el duelo, la provisión inesperada y la comunidad de fe que acompaña y sostiene.
Mi deseo para cada hogar es que este Día de Acción de Gracias esté lleno de paz, conversaciones amorosas y un corazón profundamente agradecido delante del Señor. Que puedan declarar juntos: Gracias, Señor, porque has sido bueno con nosotros, y tu misericordia nos ha sostenido hasta aquí.
Oración: Padre bueno, en este Día de Acción de Gracias elevamos nuestros corazones ante Ti reconociendo que todo lo que somos y todo lo que tenemos viene de tu mano. Gracias, Señor, porque tu bondad no cambia y tu misericordia permanece para siempre. Llena nuestros hogares de paz y que este día sea una oportunidad para reconocer tu fidelidad y misericordia. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 11/26/2025
Colosenses 3:15: Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Reflexión: Se acerca el Día de Acción de Gracias y también comienza la hermosa época navideña. Este año ha sido particularmente difícil para el mundo, marcado por crisis económicas, violencia, guerras y eventos atmosféricos que han causado dolor y pérdida.
Aun así, es fundamental levantar nuestra mirada y dar gracias al Dios del universo por su fidelidad y su amor. Sobre todo, agradecerle el mayor regalo concedido a la humanidad: su Hijo Jesucristo. Que esta temporada sea un alto en el camino que nos invite a la reflexión.
Deseemos que esta Navidad 2025 sea una época sin violencias, sin abuso y sin lágrimas de injusticia. Que sea un tiempo capaz de transformar nuestros corazones, llevarnos al perdón, promover una convivencia sana y, por encima de todo, despertar en nosotros el deseo profundo de buscar el rostro de Dios.
Muchos celebran esta temporada con fiestas y excesos, pero al pasar los días, todo sigue igual y se olvidan que el verdadero gozo viene de nuestro Señor Jesús. Por eso, este año proponte regalar amor, comprensión, perdón y esperanza.
Celebra la Navidad de manera sencilla, en familia y en reflexión. Enseña a tus hijos, nietos y seres queridos el verdadero significado de la navidad y a ser agradecidos.
Oración: Padre amado, te damos gracias por tu amor constante y por tu presencia que nos sostiene aun en medio de los tiempos difíciles. En esta época de gratitud y celebración, te pedimos que renueves nuestro corazón y lo llenes de paz, humildad y esperanza. Que tu luz ilumine nuestros hogares y que tu mano poderosa guarde a nuestras familias. En el nombre de Jesús. Amén.
Pastora Glenda De León, 11/23/2025
Esdras 7:9: …Llegó a Jerusalén, estando con él la buena mano de Dios.
Reflexión: Esdras llegó a Jerusalén después de un largo y desafiante viaje, pero la Escritura destaca un detalle esencial: “estando con él la buena mano de Dios.” No fue su preparación, ni su capacidad intelectual, ni su liderazgo lo que garantizó su llegada, sino la dirección y el cuidado del Señor.
En nuestro propio caminar sucede lo mismo. Avanzamos, logramos metas, superamos obstáculos y a veces, creemos que todo se debe a nuestro esfuerzo, conocimiento o disciplina. Sin embargo, la Palabra nos recuerda que cada paso firme que damos es resultado de la buena mano de Dios obrando a nuestro favor. Su gracia nos sostiene, nos abre puertas y nos guarda aun cuando no lo notamos.
Pablo afirma que “toda buena dádiva proviene de Dios”. Todo lo que somos y tenemos es un regalo de su bondad. Por eso, cuando miremos nuestro progreso, recordemos que no es casualidad ni mérito humano: es la buena mano del Señor obrando en silencio, pero con poder.
Que esta verdad nos lleve a caminar con gratitud, dependencia y confianza. Porque si la buena mano de Dios está sobre nosotros, entonces no hay camino demasiado difícil ni reconstrucción imposible.
Oración: Padre amado, gracias porque siempre nos guías, aun cuando no vemos ni entendemos. Reconocemos que no avanzamos por nuestra fuerza ni por nuestra capacidad, sino por Tu gracia que nos sostiene y nos abre camino. Pon Tu buena mano sobre nuestras decisiones, proyectos y reconstrucciones. Que Tu presencia sea nuestra fortaleza y Tu voluntad nuestro destino. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 11/16/2025
Juan 12:26: Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
Reflexión: Ya estamos orando y buscando dirección de parte de Dios para conocer Su voluntad en el año 2026. El Señor nos llama a nuevos sueños y logros en Su nombre. Tú puedes ser parte de lo que Dios está haciendo: colaborar, unirte y crecer buscando Su rostro y sirviendo con un corazón dispuesto.
Todos somos llamados: niños, jóvenes, adultos y ancianos a participar activamente en la obra del Señor. Cada uno tiene un lugar en el servicio, porque a todos Dios nos concede el privilegio de servirle. Sin embargo, para hacerlo, debemos cultivar pasión por Su obra, amor por las almas y un compromiso genuino con el Señor y con Su iglesia. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras el mundo se pierde y nuestra juventud y niñez sufren las consecuencias de la indiferencia y dejadez.
Este es el tiempo de levantarnos y responder al llamado. Si sientes colaborar en Educación Cristiana, hay oportunidad para ti. Si sientes carga por los que se pierden, únete a la Junta de Evangelismo o al Ministerio de Acción Social. Si deseas ser canal de bendición, involúcrate en el Ministerio de Matrimonios o en el de Adoración. Apoya a la niñez, los intermedios o la juventud; participa junto a las mujeres o los hombres.
Oración: Padre amado, que el 2026 sea un año diferente: un año de entrega, servicio y crecimiento en la vida de cada creyente y en nuestra vida como iglesia. Dame dirección y guíame. Gracias por llamarnos al servicio y permitirnos ser parte de Tu obra. Renueva en nosotros el deseo de cumplir Tu propósito. Que seamos instrumentos de Tu paz y de Tu gloria. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 11/09/2025
Salmo 51:1: Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; por tu gran misericordia, borra mis culpas.
Reflexión: Cuando pensamos en el pecado, nos enfocarnos en los actos grandes o más graves, y consideramos otros como insignificantes. Sin embargo, delante del Señor, todo pecado es desagradable y requiere ser combatido con la misma firmeza, sin importar su magnitud.
A menudo, los pecados que juzgamos como pequeños son los que más se arraigan y hacen más daño, porque los ignoramos o justificamos. Así ocurre con lo que decimos: las mentiras, las palabras ofensivas o soeces dañan no solo a quienes las escuchan, sino también a nuestro propio corazón.
El salmista David reconoció su pecado y clamó a Dios por misericordia y perdón por sus culpas. Hoy, sigue su ejemplo: examina tu corazón, reconoce tus faltas y acércate a Dios con humildad. En su amor hay perdón, restauración y una nueva oportunidad para comenzar de nuevo.
Oración: Padre amado, gracias por tu infinito amor y tu gran misericordia, borra mis culpas. Límpiame de todo pecado y renueva en mí un corazón puro. Enséñame a cuidar mis palabras y a vivir con integridad delante de Ti. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 11/02/2025
Marcos 1:18: Y dejando luego sus redes, le siguieron.
Reflexión: Cuando Jesús llamó a sus primeros seguidores, estos respondieron de inmediato a Su llamado. La convocatoria para estos pescadores fue repentina. No obstante, ellos al momento dejaron las redes y lo siguieron.
Marcos, el autor de este relato, destaca la autoridad y el poder del llamado de Jesús. En el momento que el Señor hizo el llamado, estos hombres obedecieron de inmediato, porque ayudar a otros a entrar en el reino de Dios era una aventura más irresistible y una visión más grandiosa que pescar.
Jesús nos llama a seguirlo; no quiere que nos retrasemos. Cuando se trata de contarles a otros la buena noticia, Él espera obediencia inmediata.
iCuéntale hoy a alguien la historia de la salvación!
Oración: Señor Jesús, gracias por llamarme a seguirte. Ayúdame a reconocer Tu voz y a responder con prontitud y amor. Dame valentía para dejar mis redes y compartir con otros la esperanza que solo Tú puedes ofrecer. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 10/26/2025
Mateo 9: 11-12: Y cuando los fariseos le vieron, decían a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores? Al oírlo, Jesús les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos.
Reflexión: Con estas palabras, Jesús quiso decirles: Como ustedes se sienten sanos, entonces creen que no tienen necesidad de mí. Sin embargo, la realidad es que todos necesitamos del Señor. No somos perfectos, no lo sabemos todo y, por lo tanto, no debemos cerrar la oportunidad de recibir la Palabra de Dios. Solo Dios puede transformar las vidas, sin importar la historia o el pasado de cada persona.
El deseo de Dios es que todos procedamos al arrepentimiento y que aceptemos el llamado a proclamar las buenas nuevas de salvación. Cuando la Palabra de Dios es escuchada, hay esperanza de que las vidas sean transformadas.
Dios no desprecia al corazón contrito y humillado. Seamos, entonces, misericordiosos y compasivos con aquellos cuyo estilo de vida no es agradable a Dios, recordando siempre que todos necesitamos ser alcanzados por la gracia que el Padre nos ofrece a través de su Hijo Jesús.
Oración: Padre amado, gracias por tu infinita misericordia y por recordarnos que todos dependemos de tu gracia. Abre nuestros corazones para amar y comprender a los demás, como Tú nos amas. Enséñanos a ser instrumentos de tu paz y a compartir tu Palabra con humildad, compasión y fe. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 10/19/2025
Efesios 2:10: Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Reflexión: Dios nos creó para buenas obras, para que seamos felices y que vivamos en armonía. Esa ha sido su intención desde el principio. Por eso nos colocó en un Edén, un lugar de plenitud, abundancia y paz, donde Su presencia llenaba cada rincón y el ser humano disfrutaba de una relación perfecta con su Creador.
Pero el pecado quebrantó el plan original de Dios. Sin embargo, la misericordia de Dios no tuvo límites: en Cristo Jesús nos dio una nueva oportunidad. No porque la merezcamos, sino porque Su naturaleza es amor, y Su misericordia es eterna.
Hoy, cada persona enfrenta una decisión: vivir de la mano de Dios o de espaldas a Él; sembrar paz o perpetuar la división; construir o destruir. El mundo, en su mayoría, ha elegido la división y el conflicto, pero los que hemos conocido al Señor podemos vivir en harmonía con sus enseñanzas y valores. Aun cuando las guerras y tensiones nos toquen, Dios sigue siendo nuestra Paz. Él nos invita a vivir con propósito, haciendo el bien, reflejando Su amor y recordando que fuimos creados para buenas obras, no para el temor ni la desesperanza.
Oración: Padre amado, gracias por darme vida y propósito en Cristo Jesús. Enséñame a ser instrumento de Tu paz y a reflejar Tu bondad en cada acción y palabra. Ayúdame a caminar en las buenas obras que preparaste para mí, a sembrar armonía donde haya conflicto y esperanza donde haya desesperanza. Que Tu paz, Señor, gobierne mi mente y mi corazón hoy y siempre. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 10/12/2025
Isaías 26:3-4: ¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos! Confíen siempre en el Señor, porque el Señor Dios es la Roca eterna.
Reflexión: Cuando nuestros planes se hacen pedazos y parece no haber solución, ¿cómo enfrentamos la frustración y los retrasos que golpean fuerte nuestra fe y nuestro ánimo? En medio de esas tormentas, Isaías 26:3-4 nos ofrece un ancla firme para el alma. Esta promesa nos recuerda que la paz verdadera no depende de las circunstancias, sino de mantener nuestra mente y corazón enfocados en Dios.
Cada noche, al cerrar los ojos, podemos rendir nuestras cargas al Señor y recordar que su amor es inmutable y su paz incomparable. La pregunta es: ¿dejamos que las circunstancias gobiernen nuestra mente, o elegimos descansar en la fidelidad de nuestro Dios?
Cuando la espera se alarga y la frustración toca la puerta, aún podemos confiar en que el corazón amoroso de Dios sostiene nuestro camino. Permite que Su paz sea tu refugio seguro, tu abrigo en medio de cualquier tormenta.
Oración: Padre amado, hoy te entrego mis planes y mis ansiedades. Ayúdame a recordar que en Ti hay fortaleza eterna. Enséñame a perseverar en Ti y a guardar mi mente en Tu paz perfecta. Que mi corazón descanse en Tu amor, aun en medio de la espera y la incertidumbre. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 10/05/2025
Santiago 2:26: Así como el cuerpo sin espíritu está muerto, también la fe sin obras está muerta.
Reflexión: Qué poderosa y reveladora comparación nos presenta Santiago. Algunos han interpretado que Santiago contradice a Pablo, pero en realidad, ambos apóstoles ofrecen perspectivas complementarias: Pablo afirma que somos salvos por gracia, no por obras (Efesios 2:8-9), y Santiago nos recuerda que esa fe genuina, viva y salvadora, se manifiesta en obras nacidas del amor y la gratitud hacia Dios.
Una fe que no se refleja en nuestras acciones es una fe muerta, sin fruto, sin testimonio. No se trata de ganarnos el favor de Dios, pues ya hemos sido aceptados por medio de Cristo, sino de responder a Su amor con una vida de entrega, servicio y compasión. Las obras no impresionan a Dios, pero sí revelan la transformación que Su Espíritu ha obrado en nosotros. Son la evidencia visible de una fe viva.
Oración: Padre amado, gracias por el regalo inmerecido de la salvación por medio de tu Hijo Jesús. Ayúdame a vivir una fe activa y coherente, que se traduzca en amor, servicio y obediencia. Que mis obras sean reflejo de tu gracia y expresión sincera de mi gratitud. Vivifica mi espíritu, Señor, y haz de mi vida un testimonio que te honre. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 09/28/2025
Juan 12:50: Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.
Reflexión: Jesús vivía en una comunión tan íntima con el Padre y una dependencia tan plena, que pudo decir sin reservas: "Lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho". En esas palabras hay una profundidad que nos conmueve: Jesús no hablaba por impulso, por emoción, ni para complacer a nadie. Sus palabras eran el eco fiel del corazón de Dios.
¡Qué maravilloso sería tener una relación tan cercana con nuestro Padre celestial! Una comunión que transforme no solo lo que pensamos, sino también lo que decimos y hacemos. Que nuestras palabras broten desde nuestros corazones con la sabiduría que solo el Espíritu Santo puede impartir.
El apóstol Santiago nos presenta un desafío sencillo, pero profundo: "Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar" (Santiago 1:19). Esta actitud no nace de la timidez ni del miedo, sino de una sabiduría que se cultiva en el silencio reverente ante Dios.
No se trata solo de detenernos antes de hablar, sino de vivir atentos a la voz de Dios y permitir que su sabiduría moldee nuestras reacciones, conversaciones y silencios. Porque cuando hablamos desde la presencia del Padre, nuestras palabras sanan, edifican y glorifican.
Oración: Padre amado, gracias por el ejemplo de tu Hijo Jesús, quien vivió en perfecta comunión contigo. Hoy deseo esa misma intimidad. Anhelo que mis pensamientos, palabras y actitudes estén en sintonía con Tu corazón. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 09/21/2025
1Timoteo 2:5-6: Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, quien dio su vida como rescate por todos. Este testimonio Dios lo ha dado a su debido tiempo.
Reflexión: Evangelizar es un mandato que el Señor nos dio en la Gran Comisión (Mateo 28:18-20). Como creyentes, tenemos la responsabilidad de compartir el mensaje de salvación con un mundo necesitado. No obstante, muchas veces sentimos temor, inseguridad o la idea de no estar preparados con las herramientas adecuadas y eso nos detiene.
Es vital recordar que evangelizar no se limita a las palabras. También lo hacemos a través de gestos de amor, actos de bondad, expresiones de cariño y, sobre todo, con el ejemplo de nuestra vida. No se requiere un título ni estudiar en un seminario para anunciar a Cristo; basta con contar lo que Dios ha hecho en nosotros: cómo nos transformó, nos sanó y nos dio nuevas fuerzas.
Las oportunidades para compartir el evangelio suelen aparecer en lo cotidiano, cuando un familiar o un amigo nos confía sus luchas y dificultades. En esos momentos podemos decir: “voy a orar por ti” o “acompáñame a la iglesia; Dios puede obrar en tu situación”. Cada ocasión se convierte en una oportunidad para ser instrumentos de esperanza.
Al final, evangelizar es ser luz en medio de las tinieblas, reflejando a Cristo con nuestras palabras, nuestras acciones y nuestra manera de vivir.
Oración: Padre santo, gracias por enviarnos a Jesucristo, nuestro único mediador y salvador. Danos valentía para compartir tu evangelio con amor, tanto con nuestras palabras como con nuestro ejemplo. Ayúdanos a ser luz en medio de la oscuridad y testimonio vivo de tu gracia y poder transformador. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 09/14/2025
Salmo 127:1: Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican.
Reflexión: Este verso nos recuerda que Dios es quien debe edificar nuestro hogar. Edificar no solo significa construir, sino también establecer un fundamento sólido y correcto; de lo contrario, la casa no podrá sostenerse. El fundamento adecuado es imprescindible.
Cuando hablamos de la familia, debemos permitirle al Señor que sea Él quien edifique nuestras vidas. De lo contrario, nuestros esfuerzos serán en vano. Una casa sin el fundamento de Cristo no se mantendrá firme y, cuando lleguen las pruebas, carecerá de las herramientas necesarias para enfrentar las dificultades de la vida.
Por eso, la invitación es clara: asegurémonos de que nuestro hogar esté cimentado en la roca que es Jesucristo, porque solo así podremos resistir y permanecer firmes.
Oración: Padre amado, reconozco que sin Ti mis esfuerzos son inútiles. Te pido que seas Tú quien edifiques mi casa y mi familia,y que en medio de las pruebas nos sostengas con Tu fuerza y Tu gracia. En el nombre de Tu amado hijo Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 09/07/2025
Santiago 4:8: Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.
Reflexión: En Santiago 4:8, se nos revela una verdad extraordinaria: el Señor se ofrece por completo a su pueblo. Es como si nos susurrara con ternura: ¿Hay algo que necesitas decirme? ¿Cómo puedo servirte? Aquí estoy, esperando con amor para derramar mis bendiciones sobre ti.
Ante tal invitación, surge una pregunta: ¿por qué tardamos en buscar su presencia? El Altísimo está siempre cercano, dispuesto a otorgar perdón, consuelo, auxilio, vida nueva y libertad verdadera. No hay sombra de duda en su disposición; es nuestra respuesta la que a menudo se retrasa.
Cuando acudimos a los seres humanos, tarde o temprano se cansan y nos dejan. Pero cuando dirigimos nuestra búsqueda primeramente hacia Dios, Él permanece para siempre. Más aún, se acerca cada vez más, estableciendo con nosotros una comunión profunda, constante y llena de gozo.
Que nuestra mayor prioridad sea acercarnos a Dios. Cuando lo logramos, hemos alcanzado lo esencial.
Oración: Padre Santo, gracias por tu constante disposición a acercarte a nosotros. Hoy decidimos buscarte de todo corazón. Tú siempre estás presente, esperando con los brazos abiertos, listo para ofrecernos lo que más necesitamos: tu perdón, tu consuelo, tu dirección y tu paz. Que tu presencia sea nuestro refugio, tu voz nuestra guía y tu amor el centro de nuestra vida. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 08/31/2025
Gálatas 5:22-23: Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley.
Reflexión: El apóstol Pablo describe en esta carta, cuál es el fruto del Espíritu Santo en la vida del creyente. Aunque el Espíritu puede producir distintas manifestaciones en nosotros, el fruto es uno solo, compuesto por varias virtudes que deben reflejarse en quienes hemos sido transformados por Cristo.
Es posible que no todos los aspectos del fruto se manifiesten con la misma intensidad en cada momento. A veces disfrutamos de paz, pero necesitamos cultivar más paciencia; podemos ser bondadosos, pero necesitamos crecer en templanza. Sin embargo, cada faceta forma parte de un mismo fruto que debe evidenciarse en nuestra vida diaria.
Los frutos del Espíritu son la evidencia visible de que pertenecemos a Cristo. Reflejan que nuestro carácter está siendo moldeado por Dios y que nuestra conducta le es agradable. Muchas veces damos más énfasis a los dones espirituales, pero la Palabra nos recuerda que seremos conocidos por nuestros frutos (Mateo 7:16). Vivamos buscando dar fruto abundante y agradable a Dios, de manera que el mundo pueda ver en nosotros la obra transformadora del Espíritu Santo.
Oración: Padre amado, gracias por el Espíritu Santo, que nos guía, nos transforma y produce en nosotros fruto que te honra. Ayúdanos a crecer en amor, a mantener el gozo aun en medio de las pruebas, a vivir en paz, a practicar la paciencia, a ser benignos y bondadosos con todos. Fortalece nuestra fe, haznos mansos de corazón y danos dominio propio para agradarte en todo. Que cada día nuestra vida refleje que te pertenecemos y que tu Espíritu vive en nosotros. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 08/24/2025
Jonás 1:17: ...el Señor tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.
Reflexión: Muchas personas consideran que la Biblia no es más que una colección de relatos fantásticos: por ejemplo, un niño que vence a un gigante, un hombre que es tragado por un gran pez, o una enorme embarcación que sobrevive a un diluvio universal. Incluso algunos creyentes piensan que estas historias son simplemente cuentos con una enseñanza moral agradable.
Sin embargo, Jesús se refirió directamente a la historia de Jonás y el gran pez, así como al relato de Noé y el diluvio, como sucesos verdaderos. Él dijo: "Así como en los días de Noé, así será la llegada del Hijo del Hombre. Porque antes del diluvio, la gente comía, bebía, se casaba y vivía normalmente hasta el día en que Noé entró en el arca, sin entender lo que ocurriría, llegó el diluvio y los arrasó a todos, porque no recibieron el mensaje. De la misma manera será cuando venga el Hijo del Hombre (Mateo 24:37-39). Su regreso ocurrirá de manera inesperada para aquellos que no han recibido a Jesús como Señor y Salvador.
Jesús también comparó los tres días que Jonás pasó en el vientre del gran pez con los tres días que Él estaría en la tumba antes de resucitar (Mateo 12:40). Por su parte, Pedro mencionó a Noé y el diluvio para ejemplificar el día en que Jesús regresará (2 Pedro 2:5).
Oración: Padre nuestro, ¡Qué hermoso es saber que tu Palabra no es una colección de mitos ni leyendas, sino un libro lleno de verdad, de advertencias, de esperanza y de promesas cumplidas y por cumplirse!
Gracias porque en medio de un mundo incierto, podemos confiar en que tu promesa más importante permanece firme: Jesús volverá por los suyos, y viviremos en tu Reino por la eternidad. En el nombre de tu Hijo amado, amén.
Pastora Glenda De León, 08/17/2025
Lucas 2:52: Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en Gracia para con Dios y los hombres.
Reflexión: Este versículo, nos muestra a Jesús en desarrollo no solo físico, sino integral: en formación intelectual, en el cuidado y desarrollo de su cuerpo, en relaciones sanas y en el desarrollo de una vida que agradaba Dios.
Nosotros, siguiendo el ejemplo de Jesús, en su desarrollo espiritual, debemos darle énfasis al estudio de la Palabra porque es vital en la vida del creyente. Hay unos pilares que nos ayudan a crecer: la oración, la Palabra, el ayuno, el congregarnos y el servicio. Todos aportan a nuestro crecimiento. Algunos, como la oración, nos ayudan en nuestra relación con el Señor, otros como el congregarnos y el servicio nos llevan a crecer en nuestra relación con el prójimo.
La Palabra de Dios es lo principal y el fundamento de la doctrina. Memorizar, conocer y aplicar la Palabra es vital para nosotros. El dominio de la Biblia nos ayuda en momentos difíciles y nos da herramientas para no ser engañados por el enemigo.
Por eso te invito a estudiar la Palabra continuamente. Puedes hacerlo junto a los hermanos de nuestra Iglesia o en alguna otra Iglesia donde se predique la sana doctrina de nuestro Señor Jesús. Puedes compartir con nostros, cada domingo durante el horario de 10:00-10:50 am, los martes de 7:00-8:00 pm y el jueves el culto de oración donde también compartimos una porción bíblica.
Oración: Señor amado, gracias por el ejemplo de Jesús, que creció en sabiduría, en estatura y en gracia para contigo y para con los demás. Ayúdanos a seguir ese modelo, buscando cada día aprender más de tu Palabra y aplicarla en nuestra vida. Que al congregarnos y estudiar juntos, podamos fortalecernos como cuerpo de Cristo y reflejar tu amor en todo lo que hacemos. Danos hambre y pasión por conocerte más, para que nuestro crecimiento sea constante y saludable. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 08/10/2025
Juan 6:9: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; más ¿qué es esto para tantos?
Reflexión: Este verso recoge la reacción de los apóstoles ante la gran necesidad de la multitud. A ellos les parecía insignificante lo que tenían ante tanta necesidad. Así también nos puede ocurrir a nosotros hoy: podemos sentirnos impotentes ante las situaciones que vivimos y ante las crisis del mundo.
Los discípulos cometieron un error: enfocaron su mirada en el problema, en lugar de mirar al Maestro. El Señor siempre es suficiente, siempre es mayor que cualquier circunstancia.
Oración: Padre amado, que maravilloso es saber que para ti no hay nada imposible. En tus manos lo que consideramos poco se convierte en mucho y puede ser de gran bendición. Solo necesitamos rendirte todo lo que tenemos. Gracias Señor, en el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 08/03/2025
Salmo 34:8a y 10b: Gustad y ved que es bueno Jehová, los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
Reflexión: ¡Gustad! Es una invitación a probar, deleitarse y disfrutar del Señor, para descubrir que Jehová es bueno. Es casi un reto: arriesgarse con fe, a acercarse a Él para experimentar su bondad y fidelidad.
El salmista nos invita a experimentar la bondad de Dios y a acercarnos con confianza para descubrir que en Él encontramos la plenitud y satisfacción verdadera. Nos recuerda que quienes buscan al Señor con sinceridad no carecerán de ningún bien.
No se trata solo de lo material, sino de lo verdaderamente esencial: paz, protección y provisión espiritual. Es una invitación a confiar en su fidelidad y a encontrar en Él el sustento que llena y transforma nuestras vidas.
Oración: Gracias, Señor Amado, porque los que te buscan no tendrán falta de ningún bien. En Ti Señor lo tenemos todo. ¡Nada nos faltará! En el nombre de Jesús, tu Hijo amado, amén.
Pastora Glenda De León, 07/27/2025
1 Tesalonicenses 3:12: Y el Señor os haga crecer y abundar en
amor unos para con otros y para con todos.
Reflexión: ¡Qué extraordinario deseo el del apóstol para esa congregación! Su anhelo es que Dios haga en nosotros lo que solo Él puede lograr.
La petición es que el amor entre nosotros crezca y abunde, que se multiplique continuamente. Ese amor debe expresarse y manifestarse no solo entre los hermanos, sino también hacia todos. ¡Sí, hacia todos! Hacia quien piensa como yo y hacia quien piensa diferente. Hacia el que es amable y también hacia el que no lo es. Aun así, Dios nos llama a amar y a mostrar el amor de Cristo.
¿Es fácil esto? No, no lo es. A veces parece imposible. Por eso necesitamos que sea el Señor quien lo haga en nosotros y a través de nosotros.
Oración: Señor amado, ayúdame a reflejar al mundo el amor de Cristo. Ese amor que no hace acepción de personas y que está disponible para todos, aun cuando ninguno lo merecemos. Haz crecer ese amor en mí, para que otros puedan verte a Ti. En el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 07/20/2025
Efesios 4:24: Vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Reflexión: Pablo exhorta a los efesios a vestirse del nuevo hombre. De la misma manera, la Palabra nos invita, como creyentes, a despojarnos del viejo hombre —nuestra vieja naturaleza— y a vestirnos del nuevo hombre, que ha sido creado por Dios para sus hijos. Es una invitación a asumir la nueva vestidura que el Señor tiene preparada para nosotros. Esa vestidura es agradable al Señor.
La vestidura del cristiano incluye el amor, la verdad, la justicia, la fe, el gozo, la paz, la paciencia, la amabilidad, la bondad, la humildad y el dominio propio, entre otros frutos que reflejan a Cristo en nuestra vida.
Oración: Dios Santo, te pedimos dirección para mantenernos firmes viviendo nuestra nueva identidad en Cristo, sin volver a los viejos patrones del pasado. Anhelamos escucharte decir: “Bien, buen siervo y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor.” Gracias, Padre amado, en el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 07/13/2025
Salmo 62:8: Esperad en Él en todo tiempo, oh pueblos, derramad delante de Él vuestro corazón, Dios es nuestro refugio.
Reflexión: El salmista nos invita a esperar en el Señor en todo tiempo. Es interesante observar cómo la Palabra del Señor presenta absolutos. Dice en todo tiempo, no solo cuando nos conviene o cuando las cosas suceden como queremos y cuando queremos. También cuando hay silencio, dolor o incertidumbre, seguimos llamados a esperar en Él.
Además, el salmista nos invita a derramar delante de Él nuestro corazón. Significa entregarle todo lo que hay en nuestro corazón: temores, cargas, alegrías y anhelos. No hay lugar para reservas cuando nos rendimos sinceramente ante Él. Podemos confiar en que Él nos escucha y es nuestro refugio seguro.
Oración: Gracias, Padre amado, porque eres nuestro refugio y no excluyes a nadie. Todos podemos refugiarnos en ti, sin importar nuestra situación o necesidad. En un mundo lleno de incertidumbre, tu fidelidad es un ancla firme. Eres siempre fiel. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 07/06/2025
2 Timoteo 4:1-2: Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Reflexión: Evangelizar es un mandato que el Señor dio a todos los creyentes en la Gran Comisión de Mateo 28. Somos responsables delante de Dios de compartir el mensaje: la buena noticia de salvación. La fe no es algo privado, sino un regalo que deseamos compartir por amor y por la convicción de que trae esperanza y bien a la humanidad.
Queremos que todos conozcan el amor de Dios. Por eso el creyente lleva el mensaje de muchas maneras, no solo con palabras, sino también a través de gestos, detalles, expresiones de cariño y, sobre todo, con su ejemplo de vida. Evangelizar no requiere haber estudiado en un seminario; basta con contar lo que Dios ha hecho en nosotros: cómo nos ha transformado, sanado y fortalecido. Cada testimonio es una semilla de fe que puede tocar los corazones.
Oración: Padre amado, danos la oportunidad de hablar de tu gracia y tu amor con nuestros familiares y amigos, especialmente cuando atraviesan problemas y dificultades. Queremos orar por ellos y animarlos a acercarse a ti, invitándolos a la iglesia a un encuentro contigo, confiando en que tú obrarás en cada situación que estén enfrentando. En el nombre de tu amado Hijo Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 06/29/2025
Efesios 6:13: Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
Reflexión: El apóstol Pablo nos habla del "día malo", ese tiempo difícil que tarde o temprano, todos enfrentaremos. En Efesios 6, nos advierte que si no estamos preparados con la armadura de Dios, no podremos resistir cuando llegue ese momento.
Entonces, ¿por qué muchas veces no nos preparamos? En ocasiones, pensamos que el día malo no nos tocará a nosotros, que es algo que le sucede a otros. Sin embargo, la realidad es que nadie está exento de enfrentar pruebas y dificultades. Aun cuando estemos llenos del Señor, las pruebas llegarán. La diferencia está en que, si caminamos con Cristo, sin duda venceremos, sin importar cuán dura sea la crisis.
También sucede que preferimos seguir haciendo nuestra propia voluntad. Y cuando llega el día malo clamamos al Señor, quien con misericordia, nos extiende su mano. Pero al pasar la tormenta, muchos vuelven a su estilo de vida anterior, repitiendo así un ciclo de crisis tras crisis. Dios no quiere una relación donde lo buscamos solo en las crisis, sino una vida constante de fidelidad y comunión.
Oración: Padre amado, en el día malo me aferro a Cristo, tu Hijo. En Él encuentro la fortaleza y la sabiduría que necesito. Cuando pase la prueba seguiré firme a tu lado. Como un discípulo fiel me mantendré aferrado a Ti, revestido con tu armadura espiritual, y te serviré con gratitud todos los días de mi vida. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 06/22/2025
Salmo 103:13: Como el padre se compadece de los hijos, se compadece el Señor de los que le temen.
Reflexión: En el Salmo 103, David nos revela una verdad profunda sobre el carácter de nuestro Creador. Al contemplar la relación entre un padre terrenal y sus hijos, apenas vislumbramos un reflejo de la inmensidad del amor paternal de Dios hacia nosotros. El verbo “compadecerse” expresa un amor que se mueve, que actúa, que abraza nuestras fragilidades con ternura infinita. Es un amor que no se detiene ante nuestras imperfecciones, sino que las transforma en oportunidades para manifestar su gracia.
Mientras que los padres terrenales, con todas sus virtudes y limitaciones, se esfuerzan por amar, proteger, cuidar, proveer y aconsejar a sus hijos, nuestro Padre celestial encarna la perfección de todos estos atributos. Él es quien nos enseña qué significa realmente ser padre. En un mundo donde las dificultades y peligros parecen multiplicarse cada día, y donde los desafíos de la paternidad se vuelven cada vez más complejos, encontramos en Dios el refugio y la sabiduría que necesitamos.
Cada padre terrenal deja una huella en el corazón de sus hijos. Algunos dejan marcas hermosas de amor y sabiduría; otros, heridas que necesitan sanidad. Pero nuestro Padre celestial deja siempre una huella perfecta: la del amor incondicional, la compasión que no falla y la gracia que nos sostiene en cada momento de nuestras vidas.
Oración: Padre Santo, hoy recordamos que somos tus hijos amados y que tú eres un Padre perfecto. Gracias por compadecerte de nosotros, por amarnos sin condiciones y por nunca abandonarnos. En el nombre de Jesús, tu Hijo amado, amén.
Pastora Glenda De León, 06/15/2025
Juan 14:26: Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Reflexión: Hoy celebramos uno de los momentos más extraordinarios en la historia de la humanidad: el día en que el Espíritu Santo descendió sobre los primeros discípulos, llenándolos de poder divino y transformando para siempre la manera en que nos relacionamos con lo sagrado.
Por eso, en este día de Pentecostés, se reafirma que nuestro Señor y Salvador Jesucristo está vivo. Se reafirma que el Espíritu Santo está activo: iluminando, guiando, acompañando, y recordándonos todo lo que Jesús dijo e hizo, para nuestro beneficio y para que sepamos, una vez más, que no estamos solos, que usted no está solo ni sola.
Al reflexionar sobre Pentecostés, preguntémonos: ¿Dónde necesitamos que el Espíritu sople en nuestras vidas? ¿Qué miedos necesitan ser transformados en valentía? ¿Qué divisiones en nuestras familias, comunidades o sociedad necesitan el bálsamo sanador de la comprensión mutua?
Oración: Padre amado, que este día de Pentecostés no sea solo una celebración del pasado, sino una renovación de nuestro compromiso en el presente. Que podamos abrir nuestros corazones al Espíritu que transforma vidas, sana heridas y construye puentes donde antes había muros. En el nombre de Jesús, nuestro Señor y Salvador. Amén.
Pastora Glenda De León, 06/08/2025
2 Reyes 5:15: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel.
Reflexión: Este verso aparece en el pasaje que relata la sanidad de Naamán tras sumergirse en el río Jordán. Naamán tuvo que enfrentar la lepra y todas sus consecuencias para encontrarse con el Señor. Su vida fue transformada luego de ese encuentro. Entonces exclamó: “He aquí ahora conozco”. Su tragedia se convirtió en el vehículo para que Dios se glorificara y le permitiera conocerle de manera personal.
Naamán reconoció a Jehová como el Dios de toda la tierra. Hubo en él una conversión genuina y profunda. Todo comenzó porque una jovencita anónima se atrevió a decirle que el profeta de Dios podía ayudarle y que Dios podía sanarlo.
Examina tu corazón: ¿Has tenido tu momento de “ahora conozco”?
Oración: Padre amado, te pedimos que te reveles de manera personal e innegable a cada persona que hoy necesite un encuentro contigo. Úsanos como instrumentos para decirles que tu los puedes ayudar y sanar. A quienes ya te conocen, ayúdales a mantener viva esa convicción, que no se desvanezca con el tiempo. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 06/01/2025
✨Génesis 39:2: El Señor estaba con José, por eso tenía éxito en todo mientras servía en la casa de su amo egipcio.
Reflexión: Dios estaba con José. Esta declaración tan maravillosa no solo describe la cercanía divina, sino también el respaldo, la guía y la presencia constante del Señor en medio de las pruebas.
Pero, ¿qué significa realmente que Dios esté con nosotros? La Escritura revela que el deseo de Dios siempre ha sido habitar con Su pueblo. Por eso vino al mundo, se hizo carne en la persona de Jesús, y entregó Su vida por nosotros. Emanuel, “Dios con nosotros”, no es solo un nombre navideño, es una realidad permanente para quien decide vivir cerca de Él.
Lamentablemente, no siempre amamos a Dios con la misma intensidad con que Él nos ama. Con frecuencia, nuestras decisiones, actitudes y conductas reflejan una vida alejada de Su presencia. Pero Dios no se aparta: Él permanece fiel, esperando que volvamos a Él. Elige hoy caminar con Dios. No hay mayor privilegio que saber que el Dios del cielo está contigo.
Oración: Padre Santo, te pido que así como Tú estuviste con José y lo prosperaste aun en medio de la adversidad, que también estés conmigo. Yo quiero hacer tu voluntad y experimentar cada día Tu presencia en mi vida. En el nombre de Jesús, mi Señor y Salvador, amén.
Pastora Glenda De León, 05/25/2025
🌻 El valor de la vida en la vejez: Salmo 71:18: Aun en la vejez y en las canas, no me abandones, oh Dios, hasta que proclame tu poder a esta generación y tu poderío a todos los que han de venir.
Reflexión: Este hermoso versículo del libro de los Salmos nos recuerda el valor continuo de la vida en la vejez y la esperanza de seguir compartiendo sabiduría con las nuevas generaciones. Refleja la certeza de que Dios nos acompaña fielmente en cada etapa de nuestra vida, incluso en la ancianidad.
Hoy, como iglesia, reconocemos y honramos a nuestros adultos mayores. Ellos han sido, y continúan siendo, una gran bendición. En nuestra congregación, hacemos espacio para que todos, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores, puedan servir y participar. Cada etapa de la vida tiene su belleza y en todas hay oportunidad de colaborar.
Nos sentimos profundamente agradecidos de contar con un grupo de adultos mayores comprometidos, entusiastas y fieles colaboradores en la obra del Señor. Su ejemplo nos inspira.
Oración: Padre amado, qué bueno que en tu iglesia siempre hay oportunidad de trabajar a favor de tu obra. Gracias Señor por no hacer acepción de persona, y darnos la oportunidad de servirte en tu reino. Nos comprometemos a asumir nuestra responsabilidad, sin usar de excusa nuestra edad. En el nombre de Jesús, tu hijo amado, amén.
Pastora Glenda De León, 05/18/2025
🎁 Regalo de Dios: Juan 16:21: Cuando una mujer embarazada está dando a luz, sufre en ese momento. Pero una vez que nace el bebé, la madre olvida todo el sufrimiento, y se alegra porque ha traído un niño al mundo.
Reflexión: Hoy se celebra en muchos países el día de las madres. Es una ocasión especial para honrar a nuestras progenitoras, como lo ordena la Palabra. Más allá de los regalos o las actividades, lo verdaderamente importante es compartir en familia, en comunión con amigos y seres queridos. Es un buen momento para dar gracias al Señor por nuestras madres y para adorar juntos y juntas a nuestro Dios. Luego hay oportunidad para compartir y sentarnos a la mesa y dejarle saber a mamá cuanto la amamos.
Aún cuando se ha comercializado esta fecha y otras como esta, que bueno que se reconoce la necesidad de agradecer, celebrar y compartir.
Y aún cuando nuestras madres ya han partido con el Señor, igualmente, es un buen día para reconocer su legado y celebrar a otras mujeres especiales que también podemos reconocer.
Ciertamente Dios honró a la mujer al escoger que su hijo Jesús naciera de una joven llamada María.
Oración: Gracias, Señor amado, por el privilegio de compartir con las madres de nuestra congregación. Bendice a todas las madres y te pedimos que tomes en consideraciónn las peticiones de su corazón. En el nombre de Jesús, nuestro Señor y Salvador, amén.
Pastora Glenda De León, 05/11/2025
Salmos 34:1-2: Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Reflexión: Pronto llega el verano, tiempo de vacaciones y también temporada de huracanes. Parece que fue ayer cuando celebrábamos la navidad y nuestro Aniversario 69 y ya nos acercamos a la mitad del año. Los días pasan rápidamente y poco a poco también nos acercamos a los compromisos que hemos planificado para este año.
Nuestro pueblo enfrenta muchas preocupaciones. Algunas tienen respuestas o posibles soluciones; otras son parte de los problemas de nuestro tiempo. Cada tiempo trae su propio afán y dificultad, pero Dios nos sostiene y fortalece. La Palabra dice que todo tiene su tiempo y que Dios es el Señor de la historia. Los tiempos pasan, pero la Palabra de Dios permanece para siempre.
Por eso tenemos que confiar en el Señor y seguir adelante. Vendrán tiempos gratos y hermosos, y también tiempos menos agradables; pero si contamos con el Señor, podremos bendecir su nombre en todo tiempo como dice el salmista en el Salmo 34.
Oración: Padre Santo, te damos gracias por tu cuidado y fidelidad para con tu pueblo. Tú has sido nuestro refugio en todo tiempo, y por eso te alabamos y te bendecimos. En el nombre de Jesús, tu Hijo amado, amén.
Pastora Glenda De León, 05/04/2025
🌿 El cuidado de la creación: Romanos 8:19, 21: La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios… de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
Reflexión: Desde el principio de la historia humana, Dios nos otorgó una identidad especial: somos colaboradores en el cuidado de su creación. No fuimos colocados en este mundo al azar; cada ser humano, hombre y mujer, fue llamado a ser guardián y administrador de la majestuosa obra de Dios. Él creó un universo ordenado, bello y lleno de vida, y nos encomendó la noble misión de preservarlo y cultivarlo con sabiduría y amor.
Este encargo divino no es menor. Implica una profunda responsabilidad: vivir de manera que nuestro paso por la Tierra sea una bendición para ella. El equilibrio ecológico, la protección del ambiente y el respeto por cada ser viviente forman parte de una vida que honra al Creador. La Tierra no nos fue dada para explotarla, sino para servirla como buenos administradores del Señor del cosmos.
El desinterés por la naturaleza, la explotación desmedida de los recursos y la indiferencia hacia las generaciones futuras reflejan una desconexión con el propósito divino. Hemos dejado de ver el planeta como parte de nuestra comunión con Dios y empezado a tratarlo como un objeto sin valor sagrado.
Oración: Padre amado, como seguidores de Cristo, anhelamos dar testimonio con nuestras acciones de un mundo diferente: más justo, más sano y más armonioso con tu voluntad. Cuidar la creación es parte de nuestra expresión de adoración, que reconoce el señorío de Cristo sobre nuestras vidas. Queremos obedecerte, practicar el bien, restaurar lo que está roto y actuar con compasión hacia todo lo creado. En el nombre de Jesús, tu Hijo amado, amén.
Pastora Glenda De León, 04/27/2025
✝️ No está aquí, ha resucitado: Marcos 16:6: “Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron.”
Reflexión: Durante esta Semana Santa, los creyentes alrededor del mundo recordamos y celebramos el evento más importante para nuestra fe: la muerte y resurrección de Cristo Jesús. Celebramos ambas porque la cruz nos abrió el camino al perdón y la restauración, y la tumba vacía nos habla de esperanza y una posibilidad de vida eterna en Cristo.
Es importante recordar y afirmar ese mensaje que todavía es vigente. El mundo necesita conocer al Cristo del Calvario y del domingo de resurrección.
¡Que hermoso es saber y tener la firme convicción que su resurrección trajo a nuestra vida una salvación eterna! ¡Cuán agradecidos deberíamos estar cada día con Dios por su hermosa obra para con nosotros, que aún siendo pecadores, Cristo murió y resucitó para darnos vida eterna! No existen palabras suficientes para expresar nuestra gratitud por todo lo que Jesús ha hecho por nosotros. Más allá de las palabras, debemos demostrar ese agradecimiento viviendo una vida santa y ordenada para la gloria de Él.
Oración: Padre amado, luego de pasada esta semana tan extraordinaria, anhelamos seguir a Cristo y permitirle ser el dueño y Señor de nuestra vida. En el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 04/20/2025