Lucas 5:6: Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.
Reflexión: Después de una noche entera de trabajo sin resultados, Pedro y sus compañeros estaban cansados. Sus redes permanecían vacías y, humanamente hablando, no parecía haber razón para intentarlo otra vez. Sin embargo, Jesús llegó a la orilla y le dio a Pedro una instrucción sencilla, pero desafiante: volver a echar las redes.
Pedro respondió con fe: “Mas en tu palabra echaré la red”. Su obediencia abrió paso a una pesca tan abundante que las redes comenzaron a romperse. Dios se manifiesta más allá de nuestras expectativas.
Este relato nos invita a reflexionar sobre nuestra misión como iglesia. A nuestro alrededor hay personas que necesitan esperanza, familias que atraviesan tiempos difíciles y corazones que aún no conocen el amor, la gracia y la salvación que encontramos en Jesucristo. El Señor no nos llama a quedarnos en la orilla; nos llama a lanzar la red del evangelio.
Lanzamos la red cuando compartimos nuestro testimonio, extendemos una invitación a acercarse a Cristo, oramos por alguien, servimos con compasión y proclamamos con amor las buenas nuevas de salvación. No podemos transformar el corazón de las personas; esa obra le corresponde a Dios. A nosotros nos corresponde obedecer, compartir el evangelio y confiar en la obra del Espíritu Santo.
No permitamos que el cansancio, el temor al rechazo ni las experiencias del pasado nos impidan responder al llamado del Señor. A nuestro alrededor hay personas que necesitan esperanza, una palabra de aliento, una muestra de amor y sobre todo, conocer a Jesús. Tal vez no sepamos cuál será el resultado de nuestros esfuerzos, pero sí sabemos que su llamado permanece vigente y que su Palabra continúa teniendo poder para transformar vidas.
Es tiempo de confiar en el Señor, dejar atrás nuestros temores, salir de la orilla y lanzar la red. Él se encargará de hacer la obra.
Oración: Padre amado, gracias porque tu Palabra nos recuerda que podemos confiar en ti aun cuando nuestras experiencias parezcan decirnos lo contrario. Ayúdanos a mirar con compasión a quienes nos rodean y a reconocer cada oportunidad que nos das para compartir el amor y la salvación que hemos encontrado en Jesucristo. En el nombre de Jesús, amén.
Pastora Glenda De León, 09/20/2026