El cuidado de Dios
El cuidado de Dios es como el cuidado médico que todos y todas necesitamos…
Cuando estamos enfermos o sentimos algún dolor inusual, buscamos el cuidado y el conocimiento experto de un médico especialista. Así mismo, cuando nos llega una enfermedad, la noticia de algún diagnostico o situación desesperante la Sagrada Escritura nos exhorta a recurrir a nuestro Dios.
El Salmo 121 nos recuerda que Jehová es nuestro guardador, y que Él está atento y pendiente de tu situación y de la mía.
Salmo 121:7-8 Jehová es tu guardador
Jehová te guardará de todo mal;
Él guardará tu alma.
Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.
Puede que nosotros nos sintamos débiles, cansados de luchar y abatidos por el dolor físico, o demasiado afligidos por la enfermedad, pero Dios toma acción en favor de Su pueblo. Nuestro Señor no nos deja solos en el tiempo de aflicción.
¡Confiemos en que Dios interviene en el momento oportuno!
Confía en que tu fortaleza, tu apoyo, tu socorro y protección provienen de Él, de Jehová El Creador, del que esta vigilante a los anhelos mas profundos de nuestro corazón y conoce que deseamos recibir bienestar y salud completa. Todo es posible en El. Jehová es poderoso y El vendrá en nuestro auxilio.
Por Keila Coss Pabellón
Cuidando nuestro corazón
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida. Proverbios 4:23
Cuidar lo que albergamos en nuestro corazón es esencial: nuestras emociones, pensamientos y reacciones definen la manera en que vivimos y nos relacionamos con los demás.
Las reacciones descontroladas pueden llevarnos a cometer errores. Por eso, es sabio prestar atención a nuestras emociones y responder con calma. Proverbios 15:1 nos ofrece un consejo valioso: La respuesta amable calma el enojo; la respuesta grosera lo enciende más.
En todo lo que hagamos, recordemos la importancia de proteger nuestro corazón, buscando siempre actuar con compasión y procurar el bienestar de quienes nos rodean, especialmente de los más vulnerables.
Jesús, nuestro buen Pastor, es quien nos guía y dirige a través de su Palabra. En Él encontramos sabiduría, consuelo y dirección para vivir con un corazón lleno de gracia.